
Cada año que comienza, las personas y las instituciones solemos llenarnos de nuevas ilusiones y plantearnos proyectos y metas que con todo entusiasmo queremos llegar a feliz término.
En el caso de la Fundación Mariana de Jesús el año 2011 nos presenta unos retos sumamente importantes que tendremos que llevar adelante con toda responsabilidad
En primer lugar, en este año llevaremos a cabo el nuevo proceso de Planificación Estratégica de la Fundación para el período 2012-2016 ya que el anterior plan se realizó para el período 2007- 2011. Ello nos obligará a realizar una evaluación seria y profunda de cómo hemos cumplido los objetivos y metas propuestas y sobre todo cómo vamos a enfrentar los retos que los beneficiaros directos y principales de nuestra acción, es decir, los más pobres de nuestra sociedad nos plantean.
Aparte de ello, una de mis principales preocupaciones es lograr que la Fundación se integre cada día más en el entramado de las organizaciones sociales que desde distintos puntos de vista y quizá filosofías buscan los mismos objetivos que nosotros.
Creo que nuestra integración en Corporación Soljusticia y nuestro aporte económico a muchos de los proyectos de las obras que conforman la Corporación es un paso importante en una búsqueda de trabajo conjunto y de ayuda fraterna.
Pero pienso que tenemos que dar un paso más. La Fundación tiene una trayectoria inigualable de trabajo social y una experiencia valiosísima en el desarrollo y ejecución de proyectos que no puede quedar encerrada en las cuatro paredes de la Fundación o en el mejor de los casos en el pequeño universo de aquellas comunidades con quien o dónde desarrollamos nuestros proyectos.
Son necesarios tres pasos importantes que tenemos que dar en este año 2011:
En primer lugar es el trabajo de sistematización científica de nuestros proyectos que permitan que nuestras experiencias positivas y nuestras falencias o fracasos sirvan a otras instituciones que trabajan en nuestras mismas áreas.
En segundo lugar es mi ilusión que la Fundación amplíe su campo de alianzas estratégicas con otras Fundaciones, ligadas sobre todo a empresas con honda visión de responsabilidad social, que disponiendo de fondos, no disponen ni del personal ni de la experiencia necesaria para llevar a cabo proyectos donde invertir esos fondos. Las experiencias en marcha con Fundación Nobis, Fundación Itabsa, Fundación Wilson Galarza e hijos, entre otras nos deben animar a ampliar nuestro campo de acción en este sentido.
Por último creo necesario, fortalecer el trabajo del voluntariado, no sólo con las instituciones que tradicionalmente trabajan con nosotros sino ampliando nuestro campo de búsqueda y convenios a muchas otras que, tanto a nivel nacional como internacional, ven en el Fundación una obra de prestigio donde pueden desarrollar el deseo de servicio y colaboración de sus miembros, en los distintos campos donde trabajamos.
De este modo, al mismo tiempo que proyectamos y entregamos a la sociedad nuestras experiencias de trabajo, podremos también hacer más efectivo el uso de nuestros recursos y ampliaremos nuestro campo de acción, extendiendo cada día el universo de los que se beneficien de nuestra acción.
Venancio Martin
DIRECTOR EJECUTIVO




